30 de noviembre de 2009

Cañonazos informativos

Dicen que no hay mal que por bien no venga, pero ¿puede ocurrir que haya bienes que nos vengan mal? Esto es lo que puede ocurrirnos con la gran cantidad de información que se vuelca en la red que puede resultar peligrosa o equívoca para aquellos que no sepan gestionarla adecuadamente.
Hasta hace relativamente poco solíamos decir la famosa frase “todo está en los libros”, la cual ha quedado relegada a un segundo plano ya que ha quedado absorbida por la nueva máxima “todo está en Internet”.


VS.

El problema reside en la siguiente cuestión: ¿quién gestiona Internet? Afortunada o desgraciadamente, todos gestionamos (bien o mal) Internet. Debido a esta “libertad publicadora”, todo el mundo se encuentra en su derecho de publicar cualquier tipo de información en Internet y ante ella debemos estar bien armados. ¿He oído que alguien pregunta “cómo”? Pues muy sencillo aunque a la vez algo complejo. Todo depende del éxito que queramos obtener en nuestra búsqueda informativa. Si queremos triunfar, cojamos lápiz y papel y armémonos de paciencia. Si queremos algo más rápido arriesgándonos a dar credibilidad a lo que no la tiene en absoluto, pues nos basta con teclear la palabra o término a buscar en Google y conformándonos con los primeros resultados de la lista.
Lógicamente, si yo personalmente hubiera optado por la segunda opción (“rápido que llevo prisa”) no estaría escribiendo este post, pues mi intención es la de marcar unas cuantas e importantes pautas de actuación a la hora de iniciar una búsqueda en Internet.
Como primer paso a seguir debemos concretar nuestro campo de trabajo. Es decir, si tengo que escribir un ensayo sobre la arquitectura de Le Corbusier, debo marcar una línea de trabajo: “De acuerdo, quiero hacer mi trabajo sobre Le Corbusier. Buscaré en Google los siguientes términos: Congreso Internacional de Arquitectura Moderna, modulor, pilotis, arquitectura moderna, etc.”. Diseño una ruta de trabajo mediante la cual moverme por Internet.
Posiblemente nos aparezcan muchos resultados, por lo que deberemos restringir la búsqueda. ¿No sabéis cómo? Si queremos ampliar la búsqueda pondremos entre los términos a buscar la palabra “and”; si por el contrario queremos restringir la búsqueda debemos utilizar el término “or”.
Si al buscar un término continuamente nos salen páginas relacionadas con temas que no nos interesan utilizaremos el signo “-”; por ejemplo: estamos buscando información sobre la Constitución del Perú, y continuamente nos salen páginas relacionadas con la constitución de Chile; lo que haremos será escribir en la barra del buscador lo siguiente: Constitución del Perú –Chile.
Una vez que tenemos estructurada nuestra búsqueda, no debemos conformarnos con las primeras páginas resultantes, sino detenernos, leer la información presentada y evaluarla.

Seguramente, si se seguimos este esquema de trabajo, estaremos llevando a buen puerto nuestra investigación y el resultado final será muy exitoso.
Las plataformas que ofrecen información en Internet (como por ejemplo Google, Bing, etc.) son muy potentes y eficaces siempre y cuando se usen con consciencia. Como ya hemos comentado varias veces en este blog, Internet puede convertirse para algunos en un arma de doble filo: por un lado nos ofrece una amplia gama de información y opiniones, pero por otro lado nos hace creernos aquello que es completamente falaz.
La clave, según mi opinión, está en el proceso de madurez del usuario con respecto a las nuevas tecnologías e Internet. Para nada hablo de una madurez biológica, es decir, cuanto más mayor más maduro se es, sino del tiempo que pasemos en contacto con las mismas. Según vamos estableciendo relaciones con la tecnología y las redes vamos pasando por distintos procesos: primero nos quedamos fascinados por su potencia y accesibilidad allá donde nos propongamos incluso llegando a estar enganchados a éstas durante horas y días; luego comenzamos a usarlas para nuestra profesión y seguimos dejándonos llevar por su magnitud; más tarde nos damos cuenta de que no es un juguete sino una importante herramienta de gran utilidad; y por último somos mucho más responsables que al principio a la hora de usarlas y sabemos orientar nuestras tareas en relación con las mismas. En esta última etapa es cuando de verdad somos unos usuarios comprometidos y competentes.


No obstante, hay quien se queda obnubilado por la grandiosidad de Internet y las tecnologías y nunca llegar a ser competente a la hora de obtener información de la Red. Y precisamente para eso se han creado estas pautas de actuación: para ayudar a quienes no saben y para mejorar la guía de trabajo de aquellos que ya las han adquirido.
El bombardeo informativo de Internet perjudicará a muchos, pero otros sabrán esquivarlo y sacar provecho de ello.

Para finalizar os dejo una pequeña viñeta de humor donde queda reflejada el tránsito del libro hacia las nuevas tecnologías y las redes.




01-12-2009

25 de noviembre de 2009

Preparados, listos… ¿Ya?

La sociedad de hoy en día se caracteriza por la gran velocidad a la que se mueve la información. ¡La información que no corre, incluso vuela! Y, ante toda esta gran masa informacional, ¿sabemos cómo acceder a ella y usarla de manera correcta? Muchos sí, pero muchos más no.
El campo donde buscar es muy amplio (incluso demasiado), y a la hora de buscar, o sabemos qué queremos y dibujamos un plan según el cual comenzar a proceder, o acabaremos perdiendo nuestro tiempo y posiblemente obteniendo un resultado no demasiado bueno.
Para ello se han creado las TIC’s. ¿Qué son? Estas siglas (Tecnologías de la Información y la Comunicación) pretenden enseñarnos cómo movernos por este mundo tecnológico sabiendo sacar provecho de todo lo que puede llegar a ofrecernos.
Internet es una realidad inmanente de la obtención de la información; hemos sustituido los viajes a la biblioteca por ajustar la silla a la altura de nuestra mesa para trabajar directamente con el ordenador e Internet. Y quien no quiera verlo, realmente está equivocado. Por lo tanto, y ante una realidad tan aplastante, ¿por qué no nos formamos correctamente en esta nueva línea de trabajo? Pues eso e lo que pretenden las TIC’s: darnos herramientas que nos permitan saber dónde, qué y cómo estamos buscando información en Internet y cómo usar los nuevos recursos tecnológicos.



Para todos aquellos estudiantes, sobre todo universitarios, que han perdido mucho tiempo buscando en Internet conceptos que necesitaban para realizar un trabajo y que no han conseguido lo que quería o bien, lo han conseguido después de horas de búsqueda, decirles que había una solución para todos nuestros problemas: los TIC's. Y entonces, ¿cuál ha sido el problema? Primero la tardía inserción de los mismos en la enseñanza; segundo: no todos los tipos de enseñanza se van a beneficiar de los TIC’s; tercer y último: cuando los TIC’s son implantados, lo son en los últimos años de nuestra formación. Es decir, llevamos muchos años conviviendo con Internet, los ordenadores, las bases de datos, etc., ¿tanto han tardado en darse cuenta los expertos que eran medios de obtención de información más potentes que las vías tradicionales? Seguramente no, ya lo sabrían, pero tardaron en incorporarlo a la educación. Luego está el problema de que los TIC’s están implantándose en las universidades, pero no en los institutos. Para colmo, y lo digo desde la experiencia personal, cuando los TIC’s se imparten en los centros de enseñanza (en mi caso la universidad), se dan en los últimos años de las carreras. No obstante, esta tónica está cambiando, ya que se imparten en el primer año de los ya existentes grados.
Lo que quiero haceros llegar, queridos lectores, es que cuanto antes se implanten en los medios educativos, más beneficiados saldremos los estudiantes. ¿Para qué esperar a insertarlos si ya son realidad? Cuanto más tiempo tarden, más fallos cometeremos al usar los medios que están en boga.
El gran gigante Google, ese que todos conocemos tan “bien”, puede llegar a ser un misterio para muchos. Tiene verdaderos manuales de uso, y si sabemos ante lo que nos encontramos, sabremos sacarle muchísimo partido y obtener resultados inimaginablemente buenos. Concretamente tiene 72 aplicaciones (seguramente en el rato que llevéis leyendo mi blog hayan salido algunas nuevas), y prácticamente conocemos 5 ó 6 del mismo.



Necesitamos nociones básicas y no tan básicas para movernos de forma correcta por Internet y las tecnologías. Debemos saber cómo usar “and” y “or” en nuestras búsquedas, así como saber que si queremos eliminar un término de nuestra búsqueda pondremos “-” y si queremos ampliarla usaremos “+”.


El hecho de que hayamos nacido en la era digital nos da muchísimas facilidades, pero eso no implica que seamos buenos usuarios de la red. Posiblemente el haber nacido en este momento nos da más confianza de la que debiéramos tener, lo cual nos hace ser menos críticos y más tolerantes con la información de Internet.
Los TIC’s también nos ayudan a ser responsables con la misma. Muchos jóvenes que llegan a la carrera desconocen qué es el plagio. Piensan que todo lo que está subido en Internet (la famosa y a la vez desconocida Nube) es de todos y que no tiene autoría. [Perdónenme universitarios neófitos, pero lo que yo escribo en mi blog es de mi propiedad intelectual, y muchas horas me llevo delante de la pantalla como para que no se reconozca mi esfuerzo o al menos, se respete lo que produzco]. No quiere decir que no se utilice la información volcada en Internet, sino que se sea responsable y sensato al usarla, que se cite y se sea sincera en cuanto a las fuentes de donde se obtiene.



Y no es culpa de los escolares y los universitarios el desconocer esta realidad, pero es que hasta hace relativamente poco, nadie nos había informado de ello. Es más, como dijimos líneas más arriba, hay todavía focos de enseñanza (como lo son los institutos) que no tienen entre su plan educativo asignaturas que le hablen a los muchachos de estos temas.


Finalizo mi post lanzando a la bloggosfera un grito a favor de la educación informacional y digital. La necesitamos. Espero haberos hecho llegar la información de forma correcta a la vez que mi opinión.


25-11-2009

24 de noviembre de 2009

Ser o no ser... ¿es esa la cuestión?

Evento Blog 09 da para mucho, y gracias a él podremos aportar a este blog diferentes e interesantes (claro, desde mi punto de vista) post’s. ¿Qué os parece si comenzamos por uno sobre nativos digitales vs. inmigrantes digitales?
Breve inciso: la verdad es que por mucho que hablemos en el blog acerca de dicho tema, nunca podremos equipararnos al debate que surgió en la sala de exposiciones. Y resulta paradójico, ya que fuimos a Evento Blog para conocer más de los blogs, pero el evento en sí, la toma en contacto con el resto de bloggeros, es lo que realmente hace la cosa más interesante. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que por muchos eventos que organicemos en torno a los blogs, por muchos blogs y post que engendremos, no podremos sustituir las sensaciones que experimentamos cuando estamos unos frente a otros. Sino que opinen todos aquellos que tienen blogs y que fueron al evento, y que me digan sino fue realmente emocionante cuando aquel bloggero de más de 30 años defendía su convencimiento de ser nativo digital, avanzando en la sala con micro en mano, y que acabó abrazándose a otro bloggero que compartía su misma opinión. Esas sensaciones no podemos experimentarlas a través de la pantalla del ordenador, sino cara a cara.

Tras mis divagaciones personales y sentimentales, comencemos a meternos en materia. De qué mejor forma podemos comenzar sino describiendo qué son los
nativos digitales. El término hace referencia a todo aquel individuo nacido después del año 1980, ya que éstos han nacido (me incluyo en el lote, por lo tanto “hemos nacido”) y crecido en una era digital y tecnológica, rodeados de ordenadores, Internet, teléfonos móviles, MP3, etc. Dicho término fue creado por Marc Prensky, importante personaje en cuanto al pensamiento creado en torno a lo digital e informático. Una definición más de andar por casa sería la siguiente: todo aquel individuo nacido a partir de 1980 que no tiene problema alguno para manejarse con total comodidad y confianza con la tecnología, el ámbito digital e Internet.
En la mesa redonda “Nativos digitales” (protagonizada por Victoriano Izquierdo, Rubén Díaz, Ana Belén Rodríguez Castaño y Pep Gómez), me llamó la atención la definición que dio uno de los chicos que estaba en la charla, diciendo que los nativos digitales no necesitamos de un manual para entender cómo funcionan los aparatos electrónicos de hoy en día; es como si nuestros genes tuviera descargados ya de fábrica un manual de instrucciones que nos facilita movernos con total libertad por el mundo de las tecnologías. O podríamos llamarlo de otra forma: método de ensayo y error. Nos atrevemos a instalar un TDT sin leer las instrucciones, pero eso no significa que no nos equivoquemos: probamos una y otra vez y si vemos que no funciona lo que hacemos, intentamos lo mismo pero otro camino, hasta que conseguimos dar con la tecla. Ya podremos hablar de nativos mejor dotados o no según los pasos que tengamos que dar para llegar a la solución correcta. Eso ya depende de la genética tecnológica de cada uno.
Hoy en día y no es nada extraño ver a niños pequeños cada vez más familiarizados con los ordenadores, videoconsolas, MP3, Internet, blogs, redes sociales, etc. Y posiblemente, a un niño criado en esta era digital le cueste mucho menos trabajo hacerse a un sistema operativo que a un hombre o mujer de 60 años. Los jóvenes de hoy en día nacen con raíces digitales.


VS.


El hablar de nativos digitales nos plantea una duda: ¿y qué pasa con aquellos que nacieron antes de 1980 y que se saben manejar en este mundo altamente tecnológico? Pues son los conocidos
inmigrantes digitales. En ocasiones podemos definir conceptos por oposición a otros, como es el caso de los inmigrantes digitales. Posiblemente esto también contribuya al “enfado” (por llamarlo de alguna forma) de aquellos adultos que consideren que no son inmigrantes, pues llevan conectados al mundo informático demasiados años como para que ahora les digan que no lo entienden tan bien y de forma innata como lo podemos hacer otros. Es preferible definirnos por lo que somos y no por lo que dejamos de ser, ya que esto puede crearnos la sensación de que no estamos a la altura de lo que hoy en día se estila, cuando hemos podido estar entregados a un mundo al 100%, en este caso el digital.


No debemos darle más importancia al tema de nativos vs. inmigrantes digitales del que debe tener, pues únicamente queremos situarnos en el momento. Es simple y llanamente una definición que, lógicamente, presenta sus excepciones. Y si volvemos a fijarnos en la definición, veremos que sólo hace referencia a personas nacidas en una era digital, y en ningún momento habla de tener más o menos destrezas en el asunto. Es, por así decirlo, como un horóscopo: si eres posterior a 1980 eres nativo, sino eres inmigrante. Uno puede sentirse y actuar como un Piscis, pero si naciste el 7 de mayo, lo siento, eres Tauro.


Pero repito, son únicamente convencionalismos cuya línea de demarcación es muy sutil y casi siempre flexible.
24-11-2009

19 de noviembre de 2009

Bienvenido seas, Prusland

Dicen que todos los días aprendemos algo nuevo. Pues bien, el 13 de noviembre de 2009 aprendí bastantes cosas relacionadas con el mundo de los blogs e Internet gracias a Evento Blog 2009. Una de ellas fue la existencia de Prusland.
Algunos se preguntarán: "¿qué es eso de Prusland?"; otros muchos caerán en la cuenta: "¡Ah! Vale, eso es lo que vi el otro día navegando por Internet de los videos, ok". Y otros dirán: "¿Y ésta, de qué me habla? ¡Si yo ya sé que es Prusland desde que salió!".
Buenos, pues para todos aquellos que o bien no lo conocen o saben poco de ello, aquí va mis post. Para los otros que ya lo sabían, pues nada, ¡que deberían haber escrito un post antes que yo!
Bueno, para empezar, lanzaré una pregunta a la bloggosfera ¿todos sabemos lo que es
YouTube, verdad? Pues Prusland es algo muy parecido pero que, a la vez, nos sale rentable.
Prusland es una plataforma donde los usuarios pueden subir y visionar distintos videos. No es necesario ser usuario para verlos, podemos acceder sin ningún tipo de identificación, pero si queremos alojar videos nuestros en la Web si debemos registrarnos.
Y, ¿qué ganamos a cambio de subir nuestros videos y que sean visionados? Pues dinero. ¿Y por qué? Es muy simple: subimos un video, elegimos la publicidad que queremos que se vea antes de proyectar nuestro video, y recibimos un dinero extra a la vez que nuestros videos se ven.
Lógicamente, existen requisitos para subir videos y recibir dinero: el máximo de duración del video permitida es de 5 minutos, y obtenemos 12 euros por cada mil visionados. Muchos habrán dicho al leer esta información: "¡Bueno, tampoco es tanto!". Para ser sinceros, no es que nos estén resolviendo la compra de la semana, pero si subimos videos en YouTube, ¿por qué no subirlos en Prusland y haciendo lo mismo recibimos algo de dinero?


No sólo podemos beneficiarnos del dinero que nos pueden ofrecer ciertas compañías, sino que también podemos anunciarnos en la página, es decir, nuestros anuncios serían los que se verían antes de los videos subidos por los productores de videos.


Asimismo, debemos anotar que YouTube también ha lanzado recientemente esta opción en la subida de videos a su plataforma; incluso diría que es mejor que el servicio que ofrece Prusland. Al igual que en esta plataforma, YouTube ofrece la posibilidad de incrustar un anuncio en nuestros videos. Sin embargo, la forma varía: YouTube muestra el anuncio en un momento determinado del video, de forma que el anuncio ocupa el 20% de la pantalla, y es mostrado durante unos 10 segundos aproximadamente. No obstante, el espectador del video puede cerrar el anuncio libremente, particularidad que no posee Prusland.


A pesar de que Prusland sea una plataforma de incorporación reciente (hace poco más de un mes que se abrió), ya cuenta con un importante repertorio de videos en su base de datos. También era hora de que alguien hiciera algo de competencia a YouTube aunque, lógicamente, le queda mucho para hacerle sombra. De todas formas, la competencia sana siempre debe ser bien recibida, pues hace que las compañías se preocupen por mejorar sus servicios y no se queden estancadas en lo que ellas únicamente ofrecen.
Para terminar os dejo un video subido a Prusland (que también se pueden pegar en blogs, páginas web, etc., como en YouTube), y de paso le haremos un favor al usuario llamado “mjose” sumándole visionados y acercándolo más a esos 12 euros.


19-11-2009

18 de noviembre de 2009

Copyleft vs. Copyright - CAMON

Desde que hemos entrado en contacto con la Biblioteconomía y sus nuevas formas de trabajo, he de reconocer que me muevo mucho más por el mundo digital. Sin embargo, no olvido que hoy por hoy, también nos sirven las ediciones impresas, por lo que tampoco dejo el periódico de lado. Consultando el periódico El País, me topé con la sección “Ciberp@is”, y encontré unas cuantas cosas interesantes.
La que llamó más mi atención fue la referida a un nuevo proyecto digital promovido por
Caja Mediterráneo, la cual aboga por una “cultura digital, libre y compartida”; este proyecto fue llamado y es conocido como CAMON.

Tras las clases que hemos tenido hasta el momento, el proyecto CAMON es algo parecido (o pretende adoptar un esquema similar) a lo que vimos en el video de “Mindspot the Movie: The Library as a Universe”. Son zonas culturales que dan cabida a la información obtenida y presentada a través de las nuevas tecnologías, al desarrollo de proyectos personales, centros de encuentros sociales, etc.

CAMON combina su vocación social y formativa con una nueva oferta cultural basada en su particular sistema de formación participativa a través de contenidos culturales

Personalmente, cuando vi los videos recomendados en clase, pensé que eran muy buenas ideas y formas innovadoras de captar la atención del usuario, pero a su vez pensé qué lastima que en España no se conocieran cosas de esta índole. Pero estaba equivocada (lógicamente que yo no conociera proyectos como esos no significaba que no existieran). Y el otro día di con CAMON, y me alegré de conocerlo.


Incluso CAMON va más allá del ofrecimiento al usuario de un lugar donde acceder a otros tipos de información cultural: CAMON aboga por la libre circulación de la información. Su lema y proposición es Encontrar+Experimentar+Compartir, lo que ellos denominan como Be-Learning. Esta asociación promueve el nuevo concepto “prosumidor”. ¿En qué consiste? Es un simple juego de palabras: productor + consumidor. Defienden que todos podamos acceder de forma libre y sin restricciones a la información, y más para aquellos que también la producen.
Para finalizar os comentaré (muchos ya lo sabréis) que
CAMON ha sido el patrocinador estrella del EBE’09, y de él ha dependido la entrega del premio Bitácoras. Un representante de CAMON estuvo en la conferencia del evento Artistas y Cultura en la Red y allí comentaron un poco la función que hoy en día desarrolla CAMON.





18-11-2009

16 de noviembre de 2009

Maravillas en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla

El día 11 de Noviembre de 2009, a las 19:00 horas, estábamos citados en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla para que nos la enseñaran.
Para comenzar diré que para nada esperaba lo que iban a mostrarnos minutos más tarde; pensé que sería una visita rutinaria donde nos explicarían de qué forman catalogan, el tipo de usuario que les visita, etc. Y nada más lejos de la realidad, pues la visita tomó un rumbo completamente distinto.
En la sala de investigación nos esperaba el director del Fondo Antiguo de dicha biblioteca, Eduardo Peñalver Gómez. Comenzó explicándonos en qué consistía dicha sala: allí se encontraba toda la bibliografía de referencia para bibliotecarios e investigadores, tales como catálogos, inventario de manuscritos, etc. Resaltó con especial interés la posesión del ABEPI (Archivo Biográfico de España, Portugal e Iberoamérica), y nos dijo que debía ser algo como “el padre nuestro” de todo humanista. En el ABEPI podemos encontrar un amplio repertorio biográfico, que ha sido recogido, fotografiado y volcado en microfichas que sirven de consulta para obtener información bibliográfica acerca de autores de España, Portugal e Iberoamérica.
Asimismo nos comentó que para estudiar libros antiguos, debemos trabajar íntimamente con el manual de Antonio Palau, que se ha convertido en una bibliografía general debido al gran volumen de datos que recoge. Este manual se encuentra ordenado por datos y consta de 7 volúmenes de índices de palabras claves. También debemos conocer la “Bibliografía de autores españoles del siglo XVIII”, de
Francisco Aguilar Piñal; consta de 8 volúmenes de la A a la Z, más 2 volúmenes de obras anónimas. En este manual encontramos información básica acerca de cualquier autor.
Acto seguido, Eduardo nos dirigió hacia la parte más alta de la biblioteca. Allí nos explicó un poco la historia de la biblioteca: ésta data del siglo XVI, y su origen estuvo en el
Colegio de Santa María de Jesús, fundado por el arcediano maese Rodrigo Fernández de Santaella en el año 1505. Asimismo, la biblioteca posee los fondos documentales del Archivo Histórico Universitario. Una vez creada la biblioteca, ésta recibía el material a través de donaciones en forma de dinero, otras veces mediante libros entregados voluntariamente y en pocas ocasiones se compraban directamente los libros. A partir del siglo XVIII, la biblioteca comenzó a crecer y disponía de obras esenciales sobre cada materia. A finales del siglo XVIII, tuvo lugar la expulsión de los jesuitas de Sevilla y la Universidad se quedó con todos los centros culturales que poseía esta orden, llegando a poseer alrededor de 10.000 volúmenes.
Tras la breve pero esencial presentación histórica de la biblioteca, Eduardo buscó unos guantes y un “sofá” para apoyar los libros que nos iba a enseñar; esto era un claro indicador de que lo que íbamos a ver no era algo que acostumbrara a ver la luz todos los días.
En primer lugar nos enseñó un libro de finales 1874, en concreto era un “Recueil des Planches”, en encuadernación holandesa. Se trata de un conjunto de grabados calcográficos descritos con mucha fidelidad y que muestran distintos tipos de maquinaria empleada por aquel entonces.

El segundo libro databa del siglo XVII. Estaba escrito en pergamino y se encontraba reforzado mediante una cubierta de pasta. Era titulado “Anotaciones y meditaciones”; parte del contenido del mismo era texto, pero principalmente se trataba de una obra basada en grabados calcográficos, de suma importancia para la Historia del Arte.
El tercer libro, también del siglo XVIII, era “Bibliotheca Hispana Vetus”, de
Nicolás Antonio. Su encuadernación era en pasta española, la cual es más elaborada y trabajada que la descrita líneas más arriba. Fue impresa en 1787 por Joaquín Ibarra. Su contenido es un poco anticuado, pero se sigue utilizando para localizar libros.

El cuarto libro era realmente un conjunto de distintas piezas literarias que habían sido unidas al antojo del encuadernador; este tipo de libro es conocido como volumen facticio. En él se recoge una relación de sucesos, es decir, una serie de crónicas donde alguien cuenta un suceso. Eduardo nos comentó que eran un precedente de la prensa actual y que al igual que ésta, también mentían continuamente, por lo que su contenido no era fiable al 100%. Como dato curioso, nos comentó que la biblioteca posee alrededor de 8.000 volúmenes facticios.
El quinto libro databa del siglo XVII: Poemas de Tíbulo, Cátulo y Propercio. Era lo que conocemos como una miniatura, cuya letra era diminuta pero completamente legible. Eduardo le dio un término un tanto curioso: elzevirio.
El sexto libro fue el que, personalmente, más me impresionó. En mi carrera posiblemente el nombre de Índice de Libros Prohibidos haya sido el titulo que más hayamos escuchado; y por fin tuvimos la oportunidad de ver uno real. Y no una copia, sino uno original. Con este tipo de libros la Iglesia controlaba la circulación de ideas; para ello estos libros contenían numerosos títulos y autores que estaban completamente prohibidos leer. Vimos que su portada era muy característica, pues ya comenzó la tendencia a decorarla. La extensión de esta costumbre tuvo como principal objetivo el comercio de los libros, siendo en el siglo XVI cuando aparezca una información más precisa y detalla acerca del mismo en la portada.
El séptimo libro era del año 1640, resultado de la expurgación de la Iglesia, que finalmente fue legalizado; su autor era
Erasmo de Rotterdam. Con este libro Eduardo nos comentó los distintos tipos de censura que existían: notación aclarando cómo había que interpretar las ideas del libro (por ejemplo los tratados de astrología), tachando, poniendo un papel encima del texto a eliminar o bien arranando directamente la hoja del libro.
El octavo libro era un atlas mundial que poseía un importante carácter científico: “Theatro de la Tierra”, obra que Felipe II encargó a Otelio. Posee mapas calcográficos con mucho detalles.
El noveno libro era del siglo XV, llamado Crónica de Newtenberg, donde pudimos apreciar que los principios de capítulo no poseían letra. ¿Por qué? Porque eran huecos destinados a las letras capitulares que las elaboraba un ilustrador.
El décimo libro era “Hypnerotomaquia de Polifilo”, que poseía grabados del período renacentista italiano, donde posiblemente trabajó
Andrea Mantegna.
El último libro fue descrito por Eduardo como la joya de la biblioteca; se trataba de la Biblia de Gutenberg, también conocida como la biblia de las 42 líneas y la Mazarino. Este libro posee varios nombres porque en la época en la que se creó era muy usual describir de forma muy precisa los libros, y por ello se le conoce por diversas nomenclaturas que surgieron de su descripción. Es un libro impreso con gran exactitud y perfección del cual sólo existen en el mundo de unos 20 a 30 ejemplares.


A continuación os dejo un pequeño Power Point donde os enseño imágenes de las reliquias que guarda esta biblioteca en sus entrañas. Desgraciadamente pocos sabemos de su existencia, pero aunque tuvieran más personas constancia de ellos, no sería posible que éstos fueran visitados dada su importancia histórica.





16-11-2009

12 de noviembre de 2009

Avanzamos...¿hacia dónde?

Querido Blog:
Hoy voy a hablarte sobre las ventajas y desventajas que considero que tiene la digitalización e inserción de nuevas tecnologías en las bibliotecas. También haré hincapié en las medidas que se toman para acercar el conocimiento, la educación, la cultura y la lectura a las zonas marginadas y tercer mundistas. A mí me parece sugerente el tema; espero que te guste.
Las nuevas tecnologías están haciendo crecer a pasos de gigante la accesibilidad a la información, y cuando la información es más accesible es lógico que la gente se culturice más y posea más y mejores conocimientos. Internet nos permite leer libros desde una pantalla y consultar desde casa documentos necesarios para nuestros estudios; las nuevas tecnologías acercan a los niños al mundo intelectual haciéndolo más sugerente. Pero ¿qué pasa con aquellas personas que no tiene acceso a la tecnología?, ¿y aquellas personas que, aún pudiendo disponer de ellas, no saben cómo usarla? Ellos quedan en el olvido.
El avance tecnológico que están experimentando las bibliotecas aumenta aún más la brecha entre las distintas realidades mundiales: primer/segundo mundo versus tercer mundo. Aquellos que disponemos de recursos tanto económicos como cognitivos, podremos sacar provecho de esta gran revolución tecnológica y con ella fomentar nuestro interés por la cultura, conocimiento, etc.; los libros en un futuro no muy lejano dejarán de imprimirse en papel para que puedan ser leídos a través de pantallas táctiles así como en los monitores de ordenadores. Por lo tanto, ¿qué información escrita recibirán los pueblos tercer mundistas? Lógicamente, si no tienen dinero ni siquiera para comer, no tendrán dinero para comprarse un e-book con el cual acceder a la información. Muchas veces, cuando se habla de e-books, oímos el término “incompatibilidad de formatos”, pero obviamos una incompatibilidad aún más grande e importante: la incompatibilidad de receptores. ¿Qué quiero decir con esto? Que no todo el mundo podrá tener un e-book, y si el e-book será el único soporte que transmita el conocimiento, ¿cómo pretendemos que las clases más desfavorecidas se desarrollen culturalmente y, por lo tanto, socialmente?



También hablamos de que las bibliotecas deben ser públicas y deben llegar a todos los tipos de usuarios, pero estamos, en cierto sentido, privatizando aún más el acceso a la información.
Hace unos pocos días leí en Internet una noticia que hablaba sobre una escuela de Pontevedra que, por iniciativa de sus alumnos, había decidido enviar al Sahara un bibliobús con cerca de 1400 libros. Con este proyecto, llamado Bubisher, se pretende acercar al niño saharaui a la lectura y a la adquisición de conocimientos básicos. Como es de esperar, era necesaria una cierta cantidad económica para comprar los libros, pagar un autobús, etc., y el dinero salió de los propios niños de la escuela que reunieron en un año cerca de 3000 euros.

Ahora, por un solo momento, imaginémonos que ya no existen los libros impresos en papel, sino los e-books, y que cada uno cuesta de media unos 200 euros; si luego queremos cargar esos e-books con libros deberemos pagar por su adquisición, lo que elevaría considerablemente esos costes; una vez que esos libros sean leídos (si es que saben cómo manejar un e-book y no han desistido), deben adquirir nuevos títulos: ¿cómo?, pues por ordenador, con conexión a Internet y pagando con una cuenta PayPal o tarjeta de crédito. ¡Ah! Pero olvidamos una cosa, las poblaciones tercer mundistas no tienen ordenadores, mucho menos Internet y ¿tendrán tarjeta de crédito o cuenta PayPal? Yo creo que tampoco. Y ni que decir tiene que los pobres niños de la escuela de Pontevedra tardarían años luz para poder pagar todos esos e-books que deberían mandarse a zonas marginadas.
Como ves, querido blog, aquí falla algo.
¿Que si creo que se puede solucionar? Creo que ya no. Las sociedades primer mundistas estamos hipnotizados por las tecnologías, sus avances y comodidades que ofrecen, y nos olvidamos si crear un único acceso a la información (la tecnología) será bueno para todos. Otra cosa sería que el amplio acceso a la información nos sirviera para utilizar el conocimiento adquirido a ayudar a otras personas más desfavorecidas, pero de eso ya no estoy segura que pueda pasar.

Como ya sabemos, el conocimiento es la llave que abre numerosas puertas y oportunidades; hay que gente que ya es incapaz, con los medios que existen hoy en día, de acceder a la información que se convierte en conocimiento, y la tecnología se lo está y se lo va a poner más difícil aún. Nosotros, en cierto modo, consentidores de los avances tecnológicos, estamos negándoles ese acceso a la culturización, a la adquisición de conocimientos y a la construcción de un futuro mejor del que deberían ser dueños pero que, por desgracia, no lo son.
12-11-2009

10 de noviembre de 2009

Gracias, Bradbury

Este post está dedicado a un importante personaje dentro del mundo de las bibliotecas, el cual considero imprescindible conocer (aunque he de admitir que hasta hace unos pocos días no tenía ni idea de su existencia, pero una vez que lo conocí, quería compartirlo con aquellos que me leéis).
Para comenzar, diré que Ray Bradbury es uno (por no decir el que más) de los mayores defensores de las bibliotecas hasta el momento (aunque en su versión más tradicional). Ray Bradbury, escritor estadounidense nacido en el año 1920, alza su voz continuamente a favor de la pervivencia de las bibliotecas en su esencia más pura, intentando que se evite la introducción de nuevos recursos como por ejemplo Internet y las tecnologías.


Resalto a este autor en mi blog ya que defiende varias ideas que me han llamado mucho la atención y que considero verdades absolutas. Otra cosa es la forma mediante la cual pretende aplicar estas verdades, donde debo admitir que discrepo.
Una de los conceptos que más eco tiene de este autor es el siguiente:

No creo en las universidades. Creo en las bibliotecas porque la mayoría de los estudiantes no tienen nada de dinero. Yo me gradué del secundario durante la gran depresión y no teníamos dinero. No pude ir a la universidad, entonces fui a la biblioteca pública tres días a la semana a lo largo de diez años


Esta frase describe la autentica esencia de lo que es (o debería ser) una biblioteca. La describe como la hemos visto en clase: institución pública y gratuita, donde tienen cabida todas las clases sociales en independencia de su estatus económico, nacionalidad, posición laboral, sexo, etc., poseedora de un conocimiento global y universal que lucha por la alfabetización y formación de las personas. Como dijimos anteriormente, Bradbury no está a favor de Internet y las nuevas tecnologías en las bibliotecas, pero considero que es aquí donde se equivoca, pues ellas harían de las bibliotecas un lugar mejor, más profesional, ofreciendo a sus usuarios una mayor especialización en diferentes conocimientos y posibilitando el acceso a documentos de gran importancia que no poseen y que nutrirían enormemente el conocimiento de las personas.
Tampoco comparto su opinión acerca de las universidades, pues son importantes focos culturales en las sociedades actuales y, según pasa el tiempo, se está consiguiente que su acceso sea menos exclusivo. Bradbury se opone a la privatización del conocimiento, como vemos que ocurre a término medio en las universidades, pues considera (y con razón) que el conocimiento no debe costar dinero ya que es un derecho de todos. El autor puede llegar a pensar que si el conocimiento sólo se imparte en las universidades, habrá un gran número de personas que carezcan de una base formativa por no tener recursos para costeárselo; sin embargo, el propio Bradbury es un ejemplo de todo lo contrario: él fue un joven sin ningún tipo de recursos económicos y, aun así, hoy en día es una gran figura literaria de carácter reivindicativo que se ha creado así misma. Toda aquella persona realmente interesada en formarse así misma puede encontrar los medios para hacerlo. No obstante, debo admitir, que es mucho más fácil para alguien que tiene recursos. Igualmente debo decir que las personas que no tienen un mínimo de formación académica no tienen (por así decirlo) el gusanillo del conocimiento, eso que les incita a saber más y a crecer intelectualmente.
Las universidades son centros complementarios en la formación profesional de un individuo, aunque lamentablemente, estén hoy por hoy prácticamente privatizadas (a pesar de nuchas sean públicas, el acceso a ellas supone un importante desembolso económico). Pero frente a esta situación deben ponerse en alerta las bibliotecas y fortalecer su papel didáctico en la sociedad.
Sin embargo, la inclinación de Bradbury por las bibliotecas no es la misma que siente por Internet y sus servicios.

Es una distracción. No es real. Está en algún lugar en el aire



Como dijimos en otro post, es cierto que Internet y las nuevas tecnologías pueden ser armas de doble filo que, si no se controlan, pueden perjudicarnos gravemente. Pero precisamente para evitar este hecho las bibliotecas han integrado en su esquema de trabajo el uso de estos nuevos sistemas, para que ellas mismas sean las que gestionen su uso y las enfoquen hacia caminos correctos, y de paso exploten al máximo las grandes ventajas que ofrecen a favor del conocimiento de los usuarios. Internet y las tecnologías son realidades aplastantes que se reafirman por momentos y si las bibliotecas no las integran acabarán siendo absorbidas por ellas. Puede que a unos les guste más o menos, consideren que la cosa estaba mejor antes o no, pero irrefutablemente está ahí. Las tecnologías e Internet favorecen a que el aprendizaje sea ameno, más comunicativo, donde todos tengamos algo que decir y aportar y podamos al mismo tiempo interaccionar con otras personas. No sólo podemos aprender de los libros, sino también de las experiencias de otras personas, o a través de otros puntos de vista.
De todas formas, usar estos nuevos métodos de aprendizaje en una biblioteca será completamente opcional, pues podremos decidir la forma de aprender y asimilar la información. Nadie nos puede obligar a leer un libro mediante un juego o hablando con otras personas; siempre podremos ir directamente al texto y sacar nuestras propias conclusiones. Esto es lo que defiende Bradbury, la auto-educación, la selección de nuestro propio conocimiento:

Yo leí todo en la biblioteca. Todo. Sacaba como 10 libros por semana, unos centenares de libros por año. Literatura, poesía, teatro; todos los grandes cuentos cortos... ¡todos! Me recibí de la biblioteca cuando tenía 28 años. Allí me eduqué. No en la universidad

Posiblemente por su defensa a la auto-educación, Bradbury esté en contra de las universidades pues, al fin y al cabo, aprendemos lo que nos muestran. Ya depende de nosotros mismos hasta dónde queramos llegar, qué barreras romper y horizontes descubrir. Y para ello están las bibliotecas: son el antes, el durante y el después de nuestra formación profesional y cultural. Siempre deben estar ahí.
Por todo ello me uno a ciertas posturas promulgadas por Bradbury, defendiendo la esencia de la biblioteca como órgano difusor del conocimiento, animándolas desde este pequeño blog a crecer y a ser más ambiciosas.


10-11-2009

9 de noviembre de 2009

¿Bibliotecas competentes?

Con este post pretendo que todos nos hagamos la siguiente pregunta: ¿son nuestras bibliotecas públicas competentes?
Este post surge a raíz de la clase de Biblioteconomía del día 04-11-2009 donde, cada uno, tuvimos que analizar en función a un esquema sobre bibliotecas (públicas y universitarias) alguna biblioteca bien conocida por nosotros.
En mi caso me centré en la
Biblioteca Provincial Infanta Elena de Sevilla. El objetivo de mi post no consiste en reproducir o copiar lo que dije en clase ya que, seguramente, pueda ser consultado tal cual en nuestra Wiki, sino en reflexionar acerca de los servicios que prestan nuestras bibliotecas, si cumplen los requisitos exigidos, qué caminos pueden tomar para mejorar, etc.


Esta biblioteca pública posee el calificativo de “provincial”, por lo que podemos decir que es algo parecido a una biblioteca matriz de Sevilla. Por ello, debe ser pionera tanto en recursos como en materia, hecho que, lamentablemente, considero que no cumple.
Sus instalaciones están bien en cuanto a espacio, accesibilidad, distribución, etc. Posee amplias zonas de lectura, sala infantil y juvenil, sala de estudio, gran número de estanterías, etc. Sin embargo, no es nada innovadora, pues hace varios años que la conozco y no ha cambiado prácticamente en nada. Esto es un gran problema hoy en día, momento en el cual reinan las nuevas tecnologías y sus aplicaciones. Las nuevas generaciones demandan información a través de ordenadores modernos, e-books, el móvil, etc., y esta biblioteca no toma ejemplo de ello. Como resultado de esta resistencia a usar la evolución tecnológica (no incluimos lógicamente ordenadores tradicionales, televisiones, reproductores de música, etc.), la biblioteca está perdiendo calidad y, seguramente, usuarios. ¿Por qué debemos ir a esta biblioteca si por Internet obtenemos la misma información de manera mucho más rápida? Las competencias informativas de esta biblioteca están siendo suplantadas por Internet y sus servicios y, si no quiere quedar obsoleta, debe renovarse.


El primer paso podría consistir en digitalizar parte de su fondo bibliográfico, y con ello garantizaríamos el acceso de todos los usuarios a los libros más solicitados. Como comenté en clase, muchas veces he ido a esta biblioteca a buscar un libro, pero o bien estaba ya cogido por otra persona o estaba extraviado en la biblioteca. Me tuve que ir de la misma sin él y, por lo tanto, sin la información. De haber estado digitalizado (o uno de información similar) no habría tenido dicho problema y habría quedado satisfecha con el servicio de la biblioteca. ¿Por qué las bibliotecas universitarias si disponen de fondos bibliográficos digitalizados si se deben a un público más reducido que el de las bibliotecas públicas?
Otro paso a seguir sería la introducción de nuevo material tecnológico en la biblioteca, como por ejemplo ordenadores táctiles a través de los cuales conocer la estructura de la biblioteca, los distintos puntos de información, la consulta de la cuenta de usuario, etc. Estas tareas podrían ir aumentando con el tiempo y centrarse concretamente en la obtención de información bibliográfica. Recordemos los videos de Transformation Lab, donde todos los usuarios se guiaban por la biblioteca mediante objetos electrónicos.



Dejando de lado las tecnologías en las bibliotecas, podemos hablar del papel del bibliotecario en las mismas. No pretendo que los bibliotecarios de esta biblioteca y de otras muchas ofrezcan servicios sobre los que no tengan conocimientos, pero si deberían existir otras figuras que ayudaran al usuario. Gran parte de los usuarios que visitan esta biblioteca son personas ya formadas y educadas, pero otra parte de los mismos son niños que se están formando, y las bibliotecas podrían ser centros alternativos y complementarios en su formación. Sin embargo, un bibliotecario no está capacitado para llevar acabo esa tarea, pero son servicios que también podrían ofrecerse en estos espacios. También hay clases sociales marginadas que no han tenido la oportunidad de formarse, y las bibliotecas pueden ser importantes focos de conocimiento que le serían de gran ayuda. Desde mi punto de mi vista, las bibliotecas no sólo deben ofrecer información, sino trabajarla junto al usuario y cerciorarse de que el mismo la asimila.
Por todo ello, considero que la biblioteca a estudiar, igual que otras muchas bibliotecas públicas, debe evolucionar y no quedarse estancada en aquello que un día funcionó a la perfección.

09-11-2009

7 de noviembre de 2009

Jugamos y de paso aprendemos

Hace no muchas clases de Biblioteconomía estuvimos hablando del papel tan importante que tiene el juego en la cultura, ya que gracias a él nos es más fácil aprender. Ni qué decir tiene que los más pequeños se vinculan de forma más rápida y sencilla a la lectura y al conocimiento a través del juego. Según vamos creciendo, vamos adquiriendo el hábito de concentración y esfuerzo al estudiar, pero ¿por qué engañarnos? Nos gustaría aún más si pudiéramos aprender divirtiéndonos.






Con este post quiero poner en valor esta novedosa tendencia (que ya vimos en el post titulado “Bibliotecas del futuro”), a través de ejemplos donde el adulto aprende con juegos entre manos. El más reciente (ya que ha sido el último que he leído en prensa) es The International Lake Game Competition, creado por el departamento multimedia de e-learning-IE Business School. Con este juego aprendemos valores humanitarios, ya que la dinámica del mismo consiste en decidir si queremos lucrarnos mediante el mal ajeno o si bien preferimos cooperar por el bien de nuestra sociedad. Este próximo 12 de noviembre comienza la experiencia, que tiene como escenario un lago artificial donde se ha construido una fábrica que necesita agua potable. Personalmente, me recuerda un poco a Second Life, donde una comunidad universitaria entera puede interaccionar entre sí.




Otro juego del que tuve noticias no hace mucho en prensa escrita fue Oposita jugando. Con él, numerosos estudiantes que se están preparando las oposiciones (en mi caso tomo nota), pueden poner en práctica sus conocimientos con diversas preguntas según su especialidad. Lo mejor es que las preguntas no son banales, sino que pueden tener un reflejo veraz en las autenticas oposiciones. Este juego posee un amplio abanico de preguntas al estilo trivial, así como los famosos crucigramas de periódico.



Por último, me he topado con un juego muy gracioso y relacionado con las bibliotecas. La verdad es que mucho tampoco aprendemos con este juego, pero vemos que incluso las bibliotecas tienen su reflejo en los juegos. El mismo tiene lugar en una biblioteca, donde una bibliotecaria (que por su apariencia no tiene pinta de saber qué es un CRAI) debe atender lo más rápido posible las peticiones de los usuarios ya que si no estos se van (y enfadados).



Con este post, como he dicho, quiero arrojar una lanza a favor de esta nueva variante en la educación, ya que abre nuevos horizontes y en ocasiones, sirven para enganchar a jóvenes que de otra forma no encontrarían atracción alguna en la cultura.


07-11-2009

Biblioteca de Mujeres, ¿sí o no?

De entrada, diré que soy consciente de lo polémico que puede resultar este tema: Biblioteca para la Mujer. Muchas personas alzan su voz a favor de estas iniciativas, pero no son menos las que se oponen o ven algún tipo de pega en la misma.
El tema salió a relucir hace poco más de un año, cuando la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, declaró que pondría en marcha el proyecto de una Biblioteca para Mujeres en Madrid, en el complejo CaixaForum.
Recientemente me he topado con esta información, lo cual ha despertado mi curiosidad y he indagado un poco más sobre el tema. El proyecto de la ministra no partía de cero: el objetivo de la misma era ubicar una biblioteca que ya había sido creada antaño pero que no tenía emplazamiento físico. La biblioteca se conocía como “Biblioteca de Mujeres”, y fue creada en el año 1985 con el objetivo de:

Reunir la cultura y el saber que las mujeres hemos elaborado a lo largo del tiempo. Ser la memoria histórica de las mujeres, especialmente, la historia de las mujeres en España. Reunir y conservar documentos que otras bibliotecas consideran que no merece la pena guardarse, como las elaboradas por el movimiento feminista y los grupos de mujeres, entre otros

Pese ser una biblioteca de formación reciente (no tan antigua como otras y no tan usual), posee un fondo que no necesariamente ha de ser calificado como pequeño, sino que más bien ha de entenderse como ambicioso. Posee alrededor de 25.000 volúmenes bibliográficos, datando los más antiguos del siglo XIX y XX.
Como dijimos líneas más arriba, esta biblioteca pasó a manos del Instituto de la Mujer (concretamente hablamos de una donación) que, seguramente, podría darle más salida. También debemos decir que, a pesar de estar amparada por el Instituto de la Mujer (Ministerio de Igualdad), no recibe ninguna subvención estatal ni de algún organismo administrativo.
Al igual que otras bibliotecas, posee un amplio abanico de servicios orientados al usuario, como por ejemplo búsquedas automatizadas, sala de lectura y consulta, reprografía, préstamo de vídeos y sala para visionarlos, etc.


A diferencia de lo que podemos pensar, esta biblioteca está dirigida a todo el público sin crear ningún tipo de distinción. Sin embargo, y aquí llega la polémica, su titulo parece no indicar lo mismo. Es lógico y coherente que se quiera dar a la mujer (más hoy en día) un espacio fijo e inalterable en la sociedad, rompiendo las altas barreras que se han creado ante nosotras; asimismo, se pretende que nosotras, las mujeres, participemos en la vida pública y profesional sin exclusión alguna y no siendo víctimas del ataque sexista. Pero, ¿la creación de esta biblioteca no es ya en sí un ataque sexista? Con mi opinión no quiero minusvalorar el arduo trabajo que realizan los grupos feministas (pues lo reconozco), pero puede ser que a veces nos equivocamos a la hora de tomar decisiones. En un primer momento podemos pensar que lo que siempre hemos criticado las mujeres (la exclusión por sexo) ahora lo estamos haciendo con nosotras mismas. En algunas bibliotecas de mujeres (desconozco si esta se rige por tal pauta) sólo pueden existir documentos creados por mujeres, y su uso está dirigido a la investigación y educación principalmente de mujeres (aunque también pueden ir hombres). La principal función de estas bibliotecas es la de albergar la creación literaria femenina que en otros momentos no tuvo cabida ni aceptación, pero hoy en día seguro que muchas bibliotecas estarían dispuestas a acoger estos títulos y seguro que tendrían más salida al público.
Sin embargo, paro un poco y pienso: ¿no existe una biblioteca Hispanoamericana? Por lo tanto, ¿por qué no podemos crear una biblioteca dedica única y exclusivamente al ámbito femenino, sin ánimo de hacer distinciones, únicamente para estudiar su situación a lo largo del tiempo? Y lógicamente, esta biblioteca sería de uso comunitario y público al 100%, pero dedicaríamos su esfuerzo a la figura de la mujer, al igual que otras bibliotecas lo dedican a América Latina.
Puedo ir incluso más allá. Navegando un poco por Internet, he dado con la “Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo” (
AECID) del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Gobierno de España que, casualmente, posee una amplia biblioteca Hispánica e Islámica. Con esta agencia y su correspondiente biblioteca pretenden lo siguiente:

"El fomento, la gestión y la ejecución de las políticas públicas de cooperación internacional para el desarrollo, dirigidas a la lucha contra la pobreza y la consecución de un desarrollo humano sostenible en los países de desarrollo



Y ahora me pregunto: ¿por qué no podemos hacer eso mismo con las mujeres, que hemos sido desplazas durante miles de años de la vida pública así como profesional? ¿Qué hay de malo en crear un espacio donde esté expuesto parte el trabajo literario de la mujer a lo largo de la Historia? Los que están a favor de la desaparición del machismo y dicen que crear esta biblioteca para mujeres es alimentar la llama de diferenciación sexista, ¿no deberían decir lo mismo de la biblioteca del AECID? Es decir, si queremos eliminar el racismo, no deberíamos entonces crear una biblioteca que resaltara nacionalidades ¿no? Sin embargo, el gobierno ha sido el mismo que ha creado esa biblioteca y, lógicamente, está a favor de erradicar el racismo; por lo tanto, si creamos bibliotecas para mujeres, siguiendo el ejemplo del AECID, no estaríamos alimentando la diferencia de sexos, sino que estaríamos fomentando, gestionando y ejecutando políticas públicas de cooperación intersexista para el desarrollo, dirigidas a la lucha contra la exclusión sexista y la consecución de un desarrollo humano igualitario sostenible en ambos sexos.
Por lo tanto, considero una medida de buena aceptación la creación de este tipo de bibliotecas, pues pretenden ayudar a los grupos que en algún momento de la Historia han tenido problemas para integrarse en el ámbito social, educativo y profesional.

07-11-2009

4 de noviembre de 2009

CRAI's

Lo prometido es deuda: nuevo post, nuevo tema…CRAI’s (Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación)
Partimos de la pregunta ¿qué es un CRAI?


Como dijimos en el post anterior (y me cito), los CRAI’s son:

Nuevas zonas donde se combinan diversas funciones, todas ellas necesarias para el usuario corriente y profesional de una biblioteca. Su esencia consiste en integrar numerosos servicios necesarios generalmente para el universitario, que fomentan el aprendizaje y la investigación. La información es presentada generalmente a través de las nuevas tecnologías, ya sean ordenadores, reproductores musicales, televisiones, etc.



En estos nuevos recintos podremos encontrar todo tipo de ayudas e información que se encuentren en relación con el desarrollo de nuestra formación cultural e intelectual.
Si en ellos podemos encontrar todo tipo de ayuda profesional y académica, eso quiere decir que en este nuevo concepto de biblioteca trabaja un personal altamente cualificado y multidisciplinar: podemos encontrar desde bibliotecarios, hasta informáticos y pedagogos.
Otro factor importante (y de reciente inserción) es el usuario: de ellos también se puede sacar información para alimentar el gran complejo cultural, y si parte fundamental de su funcionamiento es la creación de vínculos sociales, los mismos usuarios también pueden servir de ayuda a sus semejantes.
La principal fuente de sustento de los CRAI y el receptor por excelencia de su trabajo son los usuarios: los servicios que se ofrecen en este espacio varían en función de sus necesidades, y son ellos mismos los que harán uso de las instalaciones y servicios prestados. Si necesitamos hacer una presentación para una clase de Historia Medieval y tenemos dudas acerca de cómo comenzar y manejar el programa informático, los expertos del CRAI estarán a nuestra disposición y preparados para resolvernos las dudas.


Cuando ya no sea necesario prestar ayuda en relación a las presentaciones en Power Point, este servicio dejará de ofrecerse, pues no tendrá sentido que se siga ofertando algo que ya que no se reclama. Por el contrario, si los usuarios demandan nuevos servicios como ejemplo crear un video-presentación de un proyecto, los técnicos de los CRAI tendrán que acoplarse y formarse sobre las nuevas peticiones.


Los CRAI se presentan como espacios dinámicos, divertidos y atractivos para el usuario, huyendo de la imagen tradicional de biblioteca, donde tenemos que arreglárnoslas nosotros mismos para encontrar lo que buscamos. Muchas veces nos ha ocurrido que hemos salido de la biblioteca con las manos vacías ya que, o bien no hemos sabido buscar o no ha habido nadie a nuestro alrededor que nos ayudara. Los CRAI’s eliminan esta barrera entre usuario y profesional, poniendo su conocimiento a nuestra disposición.


Es importante, bajo mi punto de vista, recalcar que los CRAI no pretenden suplantar la labor educativa que ejercen hoy en día las universidades, sino que se presentan como un complemento de formación.
Ya nada queda (o sólo resquicios) de los que entendíamos como biblioteca. Continuamente surgen discusiones acerca de si las bibliotecas desaparecerán, si pervivirán en la historia, si cambiarán su esencia, etc.; considero que lo que debemos hacer es olvidar el concepto y definición que teníamos de biblioteca, o bien dar un nuevo nombre a estos espacios. La biblioteca como centro de acumulación de fondos físicos informativos desaparecerá en poco años, legando su función de enseñar a los CRAI’s; pero, ¿debemos seguir llamando a estos recintos “bibliotecas” si no reúnen ni una sola cualidad de lo que estas fueron antaño? Muchos dirán que sí, que las bibliotecas y los CRAI’s son lo mismo, pues pretenden acerca al usuario a la cultura, pero también la biblioteca y la universidad comparten objetivos pero se identifican con conceptos distintos.
Personalmente, opto por la creación de un nuevo término (como por ejemplo CRAI) para definir el espacio futuro que albergará las principales fuentes de información, pero ya no nos encontraremos más ante una biblioteca.

Para concluir, os dejo una vídeo sobre el CRAI de la Biblioteca de Deusto. Actualmente en España no disponemos de muchos CRAI ya que son de reciente inserción en el mundo educativo y profesional.


04-11-2009

Mi Fábrica de Pensamientos

Mi Fábrica de Pensamientos