28 de febrero de 2010

New York y el libro

Pasar por New York ha sido rotundamente una maravilla y una experiencia inolvidable. Visitar los mejores museos del mundo ha sido todo un privilegio. Espero no haberme dejado mucho atrás, pero la verdad que las dimensiones de la ciudad así como de sus recursos invitan a volver.
Y si hay algo que debo destacar de este viaje a nivel de literatura, es su gran biblioteca y la compañía de libros "Barnes & Noble".

La "The New York Public Library" es impresionante. Arquitectónicamente hablando es inmensa y pocas bibliotecas tenemos así en España. Como esperaba, su función es primordialmente la turística, y dentro de ella había gran seguridad vigilando que los visitantes no tomaran fotografías con flash, las pertenencias de cada uno, etc.


No obstante, lo que más me impresionó fue que aún hoy sigue siendo utilizada como biblioteca en sí. Nada más entrar con cámara en mano, vi en las mesas a gente con sus portátiles y libros, haciendo trabajos, leyendo una novela o simplemente estudiando. La verdad que pensé que si hubiera sido ellos me habría sentido como un león en una jaula del zoo, ya que todos pasábamos, los mirábamos como si fueran extraños e incluso les tomábamos alguna foto que otra.


Y los libros estaban a disposición del ciudadano, es decir, cualquier neoyorquino que lo necesitara, podía ir a la biblioteca a consultar o coger prestado un ejemplar. También se podía visitar el catálogo de la biblioteca en diferentes ordenadores que se habían habilitado en las diferentes salas.
Y como no deja de ser una atracción turística, a la salida de la sala principal de lectura había un guarda que revisaba todos los bolsos y mochilas de los visitantes para comprobar que no nos llevábamos algún material ajeno. Este hecho me resultó un tanto extraño, pues al igual que en España y toda Europa, podrían ahorrarse el trabajo y la intimidación de mirar pertenencias por pertenencias, y poner en los libros los famosos microchips que hemos visto en clase o algún sistema de última tendencia (¡hombre, que estamos en New York!).
En una de las salas había una exposición temporal sobre mapas y planos, donde pudimos ver los diseños de la estatua de la Libertad y mapas de Manhattan.
A pesar de su aparente retraso tecnológico en cuanto al control de libros, me quedé gratamente impresionada con la famosa biblioteca.
La otra cara de la moneda fue la librería "Barnes & Noble", de la cual ya hablé en uno de mis primeros posts, haciendo referencia al libro digital Nook. Me la encontré paseando por la 5ª Ave, y no pensaba toparme con ella, pero de repente la vi y le hice una fotografía inmediatamente.

Unos días después, buscando un sitio donde desayunar, nos dimos cuenta que dentro había, nada más y nada menos, que un Starbucks (sí aquí en España es difícil dar con uno, en New York te persiguen por todos lados). Entramos y ya aprovechamos para dar una vuelta y ver qué tal era la librería.


La verdad, excepto porque tiene cafetería dentro, no tiene nada del otro mundo, simplemente el renombre. Pero bueno, también estuvo bien conocer algo más de lo que hemos hablado en el blog.

Podría hablaros de mil cosas más sobre New York, pero ya tendríamos que adentrarnos en el mundo de los museos, las tiendas, el baloncesto, etc.
Desde este pequeño blog, os animo a todos que, de una forma u otra (negocios, ocio, familia, etc.) visitéis New York.

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